A los que nos encontramos en esa franja de edad que va de los 40 a los 55 y cuando éramos niños teníamos interés por la tecnología y los ordenadores, nos resultará muy conocido el ordenador Spectrum, que introdujo en los años 80 a niños y mayores en el mundo de la informática.

Para los que no vivieron esa época, el ordenador Spectrum fue desarrollado por la empresa británica Sinclair y lanzado al mercado en 1982. Tal fue su éxito de ventas, que apenas dos meses después de su lanzamiento la empresa ya tenía cerca de 40.000 pedidos pendientes de fabricarse, y en apenas un año alcanzaron los 200.000 ordenadores vendidos.

El ordenador, tenía una capacidad de memoria RAM de 16kB o 48kB, dependiendo del modelo (para que nos hagamos una idea, y lo comparemos con la actualidad, este texto en formato Word ocupa hasta esta línea 52kB ).

El sistema permitía cargar programas externos y juegos (que era para lo que muchos usuarios lo utilizaban…si te suenan los nombres de Jetpack, Skool Daze, la saga Horace……ya sabrás de qué te estoy hablando) mediante una cinta de casette externa, que fallaba continuamente, para desesperación de los usuarios.

La empresa Sinclair también desarrolló un vehículo eléctrico, con muy poco éxito.

En España, la empresa Investronica, filial del Corte Inglés dedicada a la informática y que comercializaba los productos de Sinclair, diseñó y fabricó un nuevo modelo mejorado del Spectrum, el modelo +128, que ofrecía ya unos “espectaculares” 128 kb de memoria (ya vamos por los 85 kb de este texto, sin contar las fotos).

Y llegamos al origen vasco del ordenador. El diseño de la carcasa externa del Spectrum +128 fue realizado por la empresa gipuzkoana Diseño de Productos S.A, una de las pioneras en el diseño industrial vasco. La empresa fue fundada por el diseñador chileno Guillermo Capdevila quien tras formarse en diseño industrial en su país de origen emigró, por la situación política de su país,  al Reino Unido, donde continuó formándose en el Royal College of Arts de Londres.

Posteriormente recaló en nuestro país donde creó dicha empresa y colaboró con el recién creado Centro de Diseño Industrial DZ, de  la Diputación Foral de Bizkaia, dirigido a promover el diseño en Euskadi en el que también estuvo Michael Weiss  (hablaremos de él en un futuro) y en el que se formaron muchos diseñadores industriales vascos (este que firma, asistió como alumno en un Curso Superior de Diseño Gráfico, en el que participó como ponente Guillermo Capdevila). Además fue Presidente de la Asociación de Diseñadores de Euskadi entre los años 1986 y 1991.

Pero la labor de Capdevila como diseñador industrial no solo se limitó al diseño del Spectrum 128k, por el cuál gano el premio SIMO de 1985. La empresa de Capdevila diseño entre otros productos, las grapadoras de plástico Derlin M20 para la empresa El Casco de Eibar, cafeteras, y otros electrodomésticos para la también eibarresa Solac,  interruptores para Niessen, el teléfono Panorama, lámparas para la gipuzkoana Bellux, carcasas para tornos de centros de mecanizado, una batidora para la empresa gipuzkoana Sammic, mobiliario para la catalana Mobel……una cantidad inmensa de productos que hemos utilizado  a lo largo de los años llevan la firma de Capdevila.

Guillermo Capdevila falleció en un accidente de circulación en el año 1999 a la edad de 51 años mientras se desplazaba de Iruña a Donostia, dejando como legado un capítulo muy importante del diseño industrial vasco.

Para los interesados en la prensa del corazón, Capdevila fue el marido de la televisiva Carmen Lomana.

En el siguiente video podéis ver a Guillermo Capdevila, reflexionando sobre el papel del diseñador y del diseño en la industria y la obsolescencia de los productos, algo de mucha actualidad hoy en día y que él ya veía como un problema hace más de veinte años. Muy interesante

Fuentes: Wikipedia, Euskonews.

Fotos: Wikipedia, https://www.passeu-passeu.com/Lampara-pie-Belux