En esta serie de artículos sobre Arqueología del Diseño Gráfico e Industrial de Euskadi es la primera empresa de la que hablamos que continúa en activo, y siendo la esperanza de vida de una empresa familiar entre 25 y 30 años, según un estudio de la consultora KPMG, alcanzar casi los 200 años no deja de ser una verdadera hazaña.

La proeza de mantener viva la empresa y de que la propiedad de la misma continúe en la misma familia tras seis generaciones, la ha logrado una empresa de Vitoria-Gasteiz, Lascaray S.A., dedicada a los sectores oleoquímico y cosmético.

El origen de la misma hay que buscarlo en la localidad labortana de Ziburu, de la que partió en 1823 Juan Bernardo Lascaray para asentarse en Vitoria-Gasteiz, donde arrendó una pequeña fabrica de velas de sebo. La segunda generación de la saga familar, representada por Casimiro Lascaray, se encargó de ampliar la empresa y su área de negocio tras la puesta en funcionamiento, en 1855, de una nueva fábrica dedicada a la fabricación de bujías esteáricas y jabón de oleína, a la que denominó La Estrella Alavesa, más conocida hoy en día por su acrónimo LEA. Inició así la fabricación de sus productos más representativos: artículos de cuidado e higiene personal. 

Medio siglo después, en 1905, LEA tuvo que hacer frente a un grave incidente que podría haber hecho desaparecer la empresa, tras ser la fabrica devorada por un gran incendio que la arrasó completamente. Pero en tan solo dos años la familia Lascaray, consigue inaugurar una nueva planta de fabricación, apostando además por la innovación al implantar nuevas técnicas y procesos en el área  de la industria química y diferenciando sus dos áreas de negocio principales, los ácidos grasos y la cosmética.

A inicios de los años 20 del pasado siglo la empresa, dirigida ya por la cuarta generación de la familia Lascaray, amplió su gama de productos cosméticos hacía las cremas y jabones de afeitado, posicionándose como uno de los referentes del sector.

Fuera del área cosmética, es en la creación de ácidos grasos donde LEA continúa siendo un referente, ya que todos los detergentes que se fabrican en España cuentan con estos productos fabricados por la empresa vasca.

Publicidad de los años 80 de los jabones de afeitado LEA

Tras la crisis del año 2008 la empresa apostó por la internacionalización, con el punto de mira puesto principalmente en el mercado latinoamericano. A día de hoy, LEA ha conseguido que el 35% de sus productos estén destinados a la exportación. Desde aquí le deseamos que continúen otros tantos años.

Fuentes: LEA, Spri

Fotos: LEA